La "Crisis" de los 40: Cuando tu Alma se cansa de esperar
Si estás rondando los 40 (o ya los pasaste un poco) y sentís que una angustia extraña te carcome, que la vida que armaste —por más "exitosa" que sea— ya no te llena, o que de repente todo se te dio vuelta... déjame decirte algo: No estás teniendo una crisis. Estás teniendo una oportunidad de oro.
A ver, vamos a ser claros. Me encanta cómo lo define Carlos Jung: es el "tirón del alma". Durante la primera mitad de nuestra vida (hasta los 30 y pico), nos dedicamos a construir un personaje, una "persona" que encaje, que cumpla con los mandatos familiares, sociales, profesionales. Nos ponemos máscaras para sobrevivir y tener éxito en el mundo exterior.
Pero llega un momento en que el alma, tu verdadero ser, ese que encarna este cuerpo, se cansa de estar en el asiento de atrás. Golpea la puerta y te dice: "Hola, acá estoy. Veo que este cuerpo se me fue para otro lado. ¿Te olvidaste de mí? Es hora de retomar el mando".
Esa sensación de desencuentro entre lo que mostrás y lo que realmente sos, es lo que llamamos "crisis". Y sí, vamos a atravesar tiempos turbulentos. Va a depender de tu carta natal, de tu historia, de qué tan fiel o alejado de vos mismo hayas vivido hasta ahora. No te voy a mentir, se siente como una tormenta. Pero no quiero que te quedes en el miedo a la crisis; quiero que entiendas la mecánica celestial que te está empujando a tu propia vida.
Este proceso cíclico se da a través de tres grandes "climas" planetarios que todos atravesamos:
1. El combustible de la transformación (Plutón) Este es el primero y quizás el más doloroso. Una parte de vos tiene que morir. Esa versión antigua que te acompañó hasta acá, ya no sirve para lo que viene. Tienes que despedirla y hacer el duelo. Esta muerte simbólica es necesaria porque de sus cenizas surge el combustible, la energía y la potencia para que tu alma empiece a tomar el mando. Tenés dos opciones:
Fluir: Ir hacia adentro, empezar terapia, hacer los duelos, perdonarte las deudas contigo mismo por no haber vivido ciertas experiencias por miedo o control.
Resistir: Querer seguir controlando todo, poniendo más fuerza y energía masculina cuando lo que se te pide es una transformación femenina, receptiva y profunda. La finalidad es quitarte peso para que surja tu verdadera energía. (Mirá la tabla de fechas en el carrusel para saber cuándo te toca o te tocó según tu año de nacimiento).
2. El despertar y la desilusión sanadora (Neptuno) Aprox. entre los 41 y 44 años, llega una neblina espiritual. Neptuno te pone más sensible, más intuitivo. Se disuelven las fantasías, esas ilusiones de lo que anhelabas cuando eras chico y que ahora te das cuenta de que no se van a cumplir. ¡Y eso está bien! Esa desilusión viene a ayudarte a despertar. Te limpias de lo que no fue para conectar con algo más profundo.
Consejo: No te apures. En esta etapa hay confusión. No tomes decisiones drásticas rápido. Permítete sentir esa neblina, porque desde ahí, poco a poco, surgirá una guía más intuitiva, desde el alma, no desde el ego escapista.
3. La liberación y el cachetazo de realidad (Urano) Aprox. entre los 42 y 45 años, llega Urano con lo que yo llamo la "patada cósmica". Viene a sacudirte para que tomes conciencia definitivamente y te liberes. Si todavía te aferrás a ese viejo personaje, Urano va a generar rupturas, imprevistos o situaciones que te obliguen a soltar las amarras. ¿Por qué? Porque ese personaje te condiciona, te limita. Urano quiere que seas realmente creativo. Somos canales al servicio de la vida, y si estamos obstruidos por miedos o traumas de ese viejo personaje, la creatividad no fluye. Urano actualiza tu sistema operativo. Ya no sirve el personaje adolescente ni el conformista.
¿Qué hacemos con todo esto?
El objetivo de atravesar esta "crisis" es quitarnos el peso muerto para caminar nuestra segunda mitad de vida con una potencia increíble, alineados con nuestro ser.
Si sentís que estás en medio de esta turbulencia y no sabés para dónde correr, te acompaño. En mi proceso de astrología, a través de tres sesiones, vamos a mirar tu carta natal y tus tránsitos específicos. Tres porque es un mínimo que considero necesario para un real proceso de aprendizaje, y pueden ser más, ese ritmo lo marcara tu ser. No te voy a dar fórmulas mágicas, sino que vamos a decodificar tu historia para que entiendas qué te está pidiendo tu alma, qué tenés que soltar y para dónde está tu verdadero camino de creatividad y poder.
Ingresa al link con toda la información
https://unascendentepluton.my.canva.site/astrocoaching



Comentarios
Publicar un comentario